Category Archives: De mi diario

2015 in review

I wrote my first post on this blog in December 2nd 2005. That means now I can celebrate the 10th anniversary of Beatriz in transit!

Sometimes I don’t publish posts for weeks, Facebook is so magnetic and everyone is there… Instagram is fun and also receives a lot of my attention. Pinterest is also super cool and I can spend hours and hours there collecting images and pretending I own the world. Linkedin, Twitter, Behance and of course my wonderful ETSY shop, so many places to be in the web… Here in my blog is super quiet, and I like that. It feels like writing my secret journal in a corner, as if anybody was reading it. A bit of time alone in the crowd.

I liked when life was slower. I see myself now in front of the screen with 15 tabs open in my navigator. So many profiles created online, so many interactions, so much information. It’s fun. It’s scary. It’s our modern life.

Am I happier than 10 years ago?

The new year brings inevitably this thoughts about time and how fast it goes. And where to go from here…

The helper monkeys at WordPress.com have prepared a 2015 annual report for my blog. It’s pretty cool what they did.

Here’s an excerpt of the report:

A San Francisco cable car holds 60 people. This blog was viewed about 1,800 times in 2015. If it were a cable car, it would take about 30 trips to carry that many people.

Click here to see the complete report.

Torres Humanas

Hace unas semanas fui a pasar un domingo a Sabadell para visitar a mi querido y entusiasta amigo Ciro, conocer su pueblo, su casa y su perro Chosto. Caminando por el pueblo nos encontrarnos con que en la plaza central había grupos de castellers en plena acción. Estuve tomando muchas fotos y luego platiqué con un casteller (un participante de los castells o castillos) que me explicó que esta tradición ha existido en Catalunya desde el siglo XIX y en un principio se hacía para celebrar el fin de la cosecha.

Cada grupo o colle viste un color de camisa distinto y está conformado por hombres y mujeres de todas las edades y complexiones físicas. Muchas veces son personas del mismo pueblo o región, pero cualquiera puede participar en las colles, sin importar su procedencia, afiliación o condición social. Cada uno, según su físico, ocupará un lugar al conformar el castillo. Se reunen dos veces por semana para practicar y después se presentan en plazas o fiestas populares. Se trata de una actividad donde la cohesion del grupo es lo más importante. No serviría de nada la fuerza de cada uno de los castellers por separado, es el esfuerzo y el ánimo colectivo lo que hace que la torre se levante.

Para acompañar y guiar la construcción de estas torres un grupo de músicos toca una melodía que va indicando la evolución del castell. Esta pieza se llama Toc de Castells y se toca con tambores y un instrumento llamado Gralla, que es parecida a una flauta. Este ritmo constituye el lenguaje del casteller, indica cuando el castell empieza a subir, los momentos en que los diferentes niveles se van colocando y celabra la llegada del Anxaneta, niño o niña que sube a lo más alto de la torre concluyendo así su construcción.

Ahora estoy leyendo en un reportaje del periodico que en Catalunya hay un total de 7,000 castellers agrupados en colles que van de 60 a 350 participantes. La torre más alta que se ha construido midió 10 metros y precisó de 600 personas. Hace unos días apenas la UNESCO declaró esta tradición como uno de los patrimonios inmateriales de la humanidad.